El Seminario de Cultura Tradicional "La Indumentaria Tradicional en Aliste" impartido por el coleccionista y experto en indumentaria tradicional zamorana, D. Carlos Martín; resultó francamente, todo un éxito.




Esta comarca está formada por las siguientes localidades: Argujillo, La Bóveda de Toro, Cañizal, Castrillo de la Guareña, Fuentelapeña, Fuentesaúco, Guarrate, El Maderal, El Pego, San Miguel de la Ribera, Vadillo de la Guareña, Vallesa de la Guareña (Anejo: Olmo de la Guareña), Villabuena del Puente, Villaescusa, y Villamor de los Escuderos.
Eclipsada en las investigaciones etnográficas por sus comarcas vecinas Sayago y Toro, ya que en La Guareña la recopilación es más complicada, al no encontrarse el mismo número de piezas testigo; el estado de la investigación es practicamente nulo. El desconocimiento de la indumentaria tradicional de La Guareña ha llevado a que cuando se habla de La Guareña, incluso por entendidos en la materia, solamente queda plasmado el arquetípico traje de la Guareña del calendario que editó Caja Zamora hace unas décadas, en el mejor de los casos.

El Museo Etnográfico de Castilla y León y el Museo del Traje poséen numerosas piezas de La Guareña, que actualmente no están en las exposiciones actuales, y que son un punto de partida interesantísimo para el estudio de la indumentaria de la zona.
Sin embargo, existen artículos y estudios muy interesantes de Antropología Cultural, referidos a la arquitectura popular, tradiciones y costumbres, relacciones sociales, etc realizados por Juan Manuel Rodriguez.
La Guareña y su vecina comarca salmantina de La Armuña, al no estar separadas geográficamente por ningún accidente, comparten practicamente su medio económico, comercial y también cultural. La indumentaria por supuesto tiene muchos elementos en común, no solo en cuanto a tejidos y materiales, sino también en cuanto a prendas y decoración.
Otra manera de acercarse a la indumentaria de La Guareña es por medio de los fondos documentales. El INVENTARIO DE BIENES del matrimonio José Díez y María Hernández en 1868 en San Miguel de la Ribera, nos revela la prendas existentes en aquel momento:

-Ropa que hay en un baúl de la sala: Una mantilla sayaguesa, un manteo de indiana, un manteo de raso de lana, un manteo de vuelta pajizo, otro manteo encarnado, “Una varguiña nueva de cívica”, una mantilla redonda de rosel, una mantilla de paño, un jubón azul de merino, una mantilla vieja de la cabeza, un pañuelo encarnado de merino, un pañuelo encarnado y verde un crucero de Casimiro, otro blanco de estambre, un pañuelo francés encarnado, otro encarnado de la cabeza, tres mandiles, uno de seda negro, otro de raso de lana y otro de indiana, una cortina de indiana, dos cintas, una azul y otra encarnada, una camisa, tres pares de enaguas, dos paños de manos, una almohada blanca, cuatro camisas de hombre, un par de pantalones, un justillo y una chaqueta, una capa y una anguarina, un par de medias de mujer, dos pares de cortinas.
-Dos delanteras, una francesa y otra de indiana, cuatro s banas, dos almohadas de tela de colchón con su lana, un colchón con su lana, dos jergones
-Un manteo de vuelta pajizo
-Una almohada sin lana, una colcha negra, una colcha azul, una manta encarnada, una manta blanca, tres costales blancos, dos mantas de las mulas…
-Dos paños de mesa y una servilleta, una cinta azul de lentejuelas… un mandil encarnado, dos pañuelos blancos, uno con lentejuelas, otro de festón, unos pendientes y un lazo de plata.
Como una breve aproximación al tema de la Indumentaria Tradicional de La Guareña, esperamos que próximamente vayan apareciendo publicadas nuevas entradas en este Blog dedicadas mas monográficamente a diferentes prendas, como los manteos de vuelta, los interesantísimos mandiles, dengues, jubones, pañuelos, chaquetillas, camisas, etc.














“Las que atendían a los partos eran las mujeres todas en general, la tí Prudencia, la tí Isidora, la Tí Encarnación, por ejemplo, de las conocidas. Se le ponía un escapulario de la Virgen en el momento del parto… ponían también una vela, también colgaban unas reliquias del cuello, si es que venía un mal parto… Se colocaba la cruz de Caravaca…”
(Terroso. Santiago)
“En el momento del parto se ponían reliquias en el cuello, también pedían el cordón del alba del cura para ponérselo en la cintura, se colgaba la bolsa de los evangelios, se ponía la cruz de Caravaca de cobre. Se ofrecían velas a la Virgen para tener el niño, para que saliese bien o para dar gracias…antes se gastaban muchos cirios.”
(Terroso. Ti Encarnación)
Si nacía felizmente, las parteras limpiaban al recién nacido.
“El cordón umbilical se cortaba a dos dedos del cuerpo y se ataba con un trozo de lino blanco, fino y limpio. No se lavaba al crío, sino que sólo se le limpiaba bien con trapos hasta que era bautizado. No se le lavaba con agua antes del bautismo porque el cura decía que se le quitaban los rezos al niño. A los tres días de nacer se bautizaba. También se preparaba el agua de socorro por si moría el niño.”
(Terroso. Ti Encarnación)
La costumbre de no lavar al recién nacido antes del bautismo parecía responder a una prevención contra otros ritos que pudieran hacerle antes de bautizarlo, “no fuera que se le quitaran los rezos al niño”.
Una vez limpio, rodeaban al niño con unas telas de lino; si hacía falta, se le ataba un pañuelo en la cabeza desde la barbilla a la parte alta de la frente para disminuir el posible apepinamiento producido en el parto. En general, procuraban proteger al niño para que al rodearlo con telas, a modo de momia, su cuerpo se fuera haciendo fuerte poco a poco.
“Antes, siendo yo niña, se le ponía una faja al niño desde el pecho hasta los pies, bien enrollada, que rodeaba todo el cuerpo del niño, con pies y brazos. Esto durante todo el primer mes. Era para que las piernas y los brazos no se doblaran. Los niños se quedaban como mazos, tiesos.”
(Terroso. Ti Encarnación)
Algunas madres sanabresas tenían un modo muy particular para aliviar las escoceduras que el recién nacido se hacía por el descontrol de sus esfínteres.
“No había polvos de talco antiguamente, así que después de limpiar al niño sucio, la gente cogía un tronco viejo y sacaba de él al sacudirlo un polvillo muy fino, el carunxo, fino como la harina, echándolo sobre un trapo, y luego lo iba guardando en un bote.”
(Terroso. Ti Encarnación)
Pocos remedios tenían las parteras para aliviar los dolores y el desfallecimiento de la madre producidos en el parto y después del parto. El remedio era parecido al de otros momentos de enfermedad: un caldo de gallina, chocolate desleido en agua y miel.
“Se mataba una gallina para la recién parida. Se le daba un caldo de gallina, chocolate, buen vino con miel y azúcar…”
(Terroso. Santiago)
Después del parto la mujer pasaba unos días de cuarentena en su casa hasta que iba a la iglesia. Antes de ese acto no podía hacer otras cosas.

DIA:12/11/2010
HORA:22 horas
PRECIO MENU:20€
Entrante
CREMA DE MARISCO (plato caliente)
Primer Plato
ENTREMESES REY DON SANCHO CON FRITOS Y ENSALADILLA
Segundo Plato
CARRILLERA DE TERNERA ESTOFADA AL VINO TINTO
o
MERLUZA AL HOJALDRE CON GUARNICION
Postre
TARTA DE LA CASA
PAN, VINO DE LA CASA, GASEOSA, AGUA Y CAFÉ

Primera Exposición de Trajes Regionales en Madrid en 1925
En 1934 se crea el Museo del Pueblo Español, que aglutina el Museo del Traje Regional e Histórico, el Museo del Encaje y el Museo de Artes Populares.
Fondos del Museo del Pueblo Español
De esta época pertenecen las fotografías que aparecen en esta entrada del Blog.
Traje de Carbajales de Alba
Traje procedente de Zamora Capital
Trajes de Viuda Rica de Toro
Traje de Toro
Traje de los Valles de Benavente
Trajes de la Comarca de Aliste


En 2004 es cuando se crea el Museo del Traje, con una perspectiva más moderna, pero que a los interesados en la Indumentaria Tradicional, la Exposición Permanente nos parece escasa, aunque entendemos y valoramos positivamente la visión histórica del vestido en el conjunto de la exposición.

En la actualidad solamente hay expuestos en el Museo del Traje dos trajes de Zamora, uno femenino de Pozoantiguo y uno masculino de Aliste, y esperemos que este devenir de traslados que posiblemente haya perjudicados a los fondos, no continúe.
Salud


Domingo 24 OCTUBRE 2010
De 11.00 a 20.00 horas. Muestra de las Regiones. Plaza de la Marina.
Almuerzo de la Asociación para el Desarrollo de la Raya-Centro y Sur de Portugal (ADRACES) con gastronomía portuguesa y zamorana.
De 12.00 a 14.00 horas. Exposición sobre la Máscara Ibérica. Claustro del Colegio Universitario.

Las fotografías pertenecen a uno de los grupos participantes de la Mascarada Ibérica, procedentes de la localidad leonesa de Llamas de la Ribera


La Asociación Etnográfica Don Sancho desde sus inicios, siempre se ha preocupado por la investigación, no solo de los bailes y los cantos tradicionales de Zamora; sino también de otros aspectos que giran en torno a la cultura tradicional.
Las Collaradas de Coral, con las piedras más gruesas, también llamado de "peso plata", solían ir en varios hilos o cuentas; llegándose a ver collares de hasta 9 vueltas, estando las piedras más gruesas en el extremo inferior.
La coralina, que no hay que confundir con las pasta de vidrio, junto con el coral, solían acompañar a diferentes MEDALLAS, que iban colocadas en el centro y en los laterales, por grado de importancia. 
Debido a la dependencia de muchas localidades del norte de la provincia de Zamora al Arzobispado de Astorga, y de la gran influencia de las crencias católicas en el pueblo, elementos religiosos forma parte indiscutible de la vestimenta tradicional. Orfebres y maestros joyeros dotan de joyas no solo a las imágenes religiosas, sino también a las familias más pudientes de los pueblos zamoranos. Podemos observar PATENAS y TABLILLAS en plata sobredorada y oro, realizadas por maestros joyeros sabios conocedores del trabajo de la orfebrería. Las patenas son de origen bizantino, así lo asegura Letizia Arbeteta en el libro "La joyería española de Felipe II a Alfonso XIII en los museos estatales " 
LOS CRISTOS PREÑAOS, O CRISTOS BARRIGONES, junto con MEDALLAS y BOLLAGRAS (bolas gruesas hechas en filigrana de plata o plata sobredorada) son muy comunes en el norte de Zamora; como en toda la región leonesa
La devoción en las reliquias de santos, hace que aparezcan numerosas joyas llamadas RELICARIOS que muchos, en su interior poséen algún elemento biológico relacionado con el santo/beato; como huesos, pelo, etc; o bien por la supuesta proximidad del santo al objeto.
Junto a estas collaradas, se pueden observar también ARCONCILES o ALCONCILES, que son una especie de tubos realizados en filigrana, terminados en unas originales formas. Estos Arconciles, estaban presentes en collares musulmanes españoles, según estudios de la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales. Los CASTILLETES, que son similares pero terminan en forma de torre de castillo. En la siguiente collarada, se pueden observar arconciles. Además, se han introducido pendientes que ya trataremos en otra entrada de este blog
y por último, EL JARDÍN, que recuerda en su técnica de elaboración orfebre a los relicarios, pero éste está lleno de una especie de flores de papel y tela, mezcladas con elementos metálicos, también llamados talcos. Este jardín, del siglo XIX realizado en León, pertenece al Museo Nacional de Antropología, y se observa un Jardín con una crestería profusamente decorada, en su interior dos siluetas infantiles en cera pintada, rodeadas de siemprevivas; dos bollagras o avellanas; dos águilas bicéfalas coronadas por un Santiago Matamoros, dos alconciles y dos Vírgenes del Pilar
Salud


